Alentemos la lectura Y PREPARACIÓN

Abr 3, 2017Blog0 Comentarios

Alentemos la lectura Y PREPARACIÓN

A través de varios viajes por Latinoamérica para dictar seminarios de liderazgo y ética ministerial, comprobé que hemos hecho —como corresponde— mucho énfasis con nuestra gente para que lea sistemáticamente la Palabra de Dios, pero no lo suficiente para incentivar a la lectura de otros materiales de consulta o de información general, mucho menos de literatura secular.

También noté la ausencia de motivación hacia los miembros para que busquen mejorar su formación cultural e intelectual y se preparen para responder las grandes preguntas que la gente se hace, y aceptar los grandes desafíos que como Iglesia tendremos por delante.

Recuerdo que mi reflexión sobre este asunto ocasionó que muchos abrieran sus ojos con sorpresa (¿o espanto?) porque sabían que esto podría crear inconformidad entre los pastores. (Y eso que no les dije que pienso que algunos pastores no solo no incentivan, sino que hasta censuran a quienes buscan prepararse. Obviamente, no se puede generalizar).

Sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno. 1 Tesalonicenses 5:21

El apóstol Pablo, pone un marco de referencia en contra de la censura. Cuando Pablo dio esta instrucción a los hermanos de Tesalónica, no les estaba censurando respecto a qué debían escuchar o leer. Fíjense bien que Pablo NO nos está diciendo que el hecho de que alguien alegue escribir o hablar en nombre de Dios signifique que debemos aceptar lo dicho o escrito de manera incondicional. Nos está diciendo: escúchenlo, léanlo, y retengan solo lo verdadero. No hay lugar para la aceptación ciega de lo que se enseña en nombre de Dios.

Si vamos a lo que se nos relata en el libro de los Hechos en referencia a los hermanos de Berea, allí se nos informa que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días «examinaban las Escrituras» para ver si era verdad lo que se les anunciaba. Aquí ya encontramos una metodología para esta prueba, que sigue vigente y debe ser un marco de contención para quienes leemos por interés, por gusto, por preparación o por necesidad, literatura extra bíblica: cristiana y secular. Si existe una instrucción tan clara y tan segura al respecto ¿Por qué no incentivamos a nuestros miembros para que lean, se preparen, asistan a seminarios, crezcan y amplíen su horizonte? ¿Los estamos cuidando o estamos ejerciendo censura sobre ellos?

Seguramente cuando lean al pie de página y vean que el columnista que firma esta nota es además presidente de una casa editorial algunos lectores de esta revista dirán: «Claro, es lógico que escriba a favor de la lectura porque tiene interés particular en el asunto y por eso lo hace».

Aunque es cierto lo anterior, también es cierto que trabajo cada día y en cada foro que puedo para animar a los hispanos a progresar. Para que no nos vean como un grupo sin nada que aportar, o nos miren como de un nivel inferior. ¡¿Cuánto más si además de hispanos hemos entregado nuestra vida a nuestro Señor Jesucristo?!

Nosotros tenemos mucho que dar y el mundo de hoy no se conforma. Tenemos que prepararnos para compartir la Palabra de Dios con sabiduría, con intelecto, con conocimiento. Hagamos lo que esté a nuestro alcance para que nuestro pueblo pueda superarse y plantarse a hacer lo que Dios manda.

 

@PastorEstebanF
Director del Ministerio Latino de Biblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.

Por favor escríbeme a esteban.fernandez@biblica.com Será un gusto conocerte.

Este artículo apareció por primera vez en el blog de PastorEstebanF. Siéntete libre de difundirlo citando la fuente. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Share This