Ciudadanos del Cielo

Ene 2, 2017Blog0 Comentarios

Ciudadanos del Cielo

No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. Filipenses 3:12.

¿Cómo son las actitudes de un ciudadano del cielo?
Como dice el apóstol Pablo, no es que hayamos alcanzado todas las cosas ni que seamos perfectos, pero Cristo nos alcanzó, lo hizo con un propósito, nosotros seguimos porque el Señor Jesús ya puso delante de nosotros el llamado, tal como se ponen las zanahorias delante de los burritos, para llevarlos a lugares maravillosos a los que no irían por sí mismos.

Las ciudades actualmente están viviendo una crisis social. Si usted ve las noticias, va a encontrar abusos, violaciones, asesinatos, desamparos, fraude, violencia. Cualquier canal de televisión, de radio, cualquier noticiero hoy en día, está hablando de crisis social.

Pero antes de una crisis social, comenzó una crisis grupal y antes, una crisis familiar. Las sociedades están formadas por grupos y los grupos por familias. Todo comienza con una crisis familiar por falta de comunión quizá con Dios, pero antes de esa crisis familiar que pasó a ser una crisis de grupo y luego una crisis social, todo comenzó con una crisis individual.

¿Cómo? Con incredulidad. Personas con falta de perdón, amarguras, personas intolerantes, pasivas, desmedidamente ambiciosas, egocéntricas. Estas crisis hablan del factor interno de un individuo.

Entonces surge la pregunta ¿Cómo estamos nosotros? ¿Cómo está nuestra actitud con respecto a la familia? ¿Con respecto a la Iglesia? ¿Con respecto al trabajo? ¿Cómo está nuestra actitud como ciudadanos?

El diccionario define la palabra actitud como “la postura del cuerpo humano”, es decir, la actitud está relacionada al cuerpo. Otro diccionario dice: “Disposición de ánimo manifestada de algún modo”, o sea, actitud es su postura o su disposición. La actitud habla del carácter.

Por otro lado está la aptitud, que habla de la preparación que se tiene como individuo. Actualmente vivimos en una sociedad apta, pero con una horrible actitud. La actitud no tiene nada que ver la con la aptitud.

La actitud se forma del medio ambiente, de lo que nos rodea, del temperamento heredado, de lo que recibimos de pequeños. Del tiempo que hayamos estado expuestos a una actitud, ya sea buena o mala, todo esto imprime un resultado sobre el comportamiento. Además, las experiencias vividas, ya sean buenas o malas van a formar la actitud de hoy.

Entonces en la formación de las actitudes es fundamental el sentido de valoración y de pertenencia que un individuo tiene desde niño. Por eso es importante pertenecer a un lugar sano, porque esto nos crea actitudes sanas, y esto también deben se debe aplicar a nuestros hijos.

Entonces, ¿quiénes somos? Somos ciudadanos del cielo, somos hijos de Dios sentados en las regiones celestiales con Él. Y no hay nada a nosotros, los que amamos al Señor, que nos haga mal, porque a los que aman a Dios todo ayuda a bien. Esa debe ser nuestra actitud, ciudadanos del cielo habitando momentáneamente la tierra.

Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Filipenses 4:5-6.

@PastorEstebanF
Director del Ministerio Latino de Biblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.

Por favor escríbeme a esteban.fernandez@biblica.com Será un gusto conocerte.

Este artículo apareció por primera vez en el blog de PastorEstebanF. Siéntete libre de difundirlo citando la fuente. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

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