Liderazgo y espiritualidad

Sep 19, 2016Blog1 Comentario

Liderazgo y espiritualidad

Una interesante relación que pueda afectar negativamente nuestra vida, o al contrario, traer grandes beneficios al liderazgo que ejercemos. Es importante prepararnos como Jesús:
el mejor líder de la historia.

La relación entre liderazgo y espiritualidad plantea una afectación de las áreas donde nuestro liderazgo se pone de manifiesto y podemos producir cambios substanciales en nuestro estilo: planificación, recursos, estrategia y conducción.

•Planificación: Es fundamental para tener éxito en cualquier proyecto. Se trata del punto de partida. Toda buena planificación debe comenzar por nuestro espíritu y el Espíritu Santo, como dice La Palabra no debemos dejar a Dios fuera de nuestros planes:El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del SEÑOR. Proverbios 19:21

Con preocupación vemos a muchos de nuestros líderes planificando sus actuaciones sobre la marcha, lo cual es lamentable. Una planificación adecuada siempre es oportuna.

Además debe hacerse con excelencia. Para esto es importante no limitarse a la zona fácil o de conformidad, partiendo de la premisa de que “lo bueno” es el primer enemigo de “lo mejor”. Es primordial que un líder tenga a quién rendirle cuentas, como forma de alcanzar la excelencia y asegurar la supervivencia del plan.

•Recursos: Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo, si caen, uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante! Eclesiastés 4:10.

Es importante desestimular el hábito que han adquirido algunos líderes de hacer las cosas sin acompañamiento. Tal como Dios lo indica, los líderes deberían contar con alguien a su lado, para no tener que hacer las cosas solos.

Un estudio realizado por Jim Collins en su libro Good to Great,  mostró que contrario a lo que se cree, los líderes que transformaron sus organizaciones de buenas a excelentes, no pensaron primero por dónde conducir el bus, sino a quién iban a subir en él.

El buen líder debe inspirar, no imponer: “Les he puesto el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes”. Juan 13:14.

El viejo adagio “La gente es tu activo más importante” es inexacto. La gente no es tu activo más importante, la gente correcta sí lo es. Es por eso que el líder sabio traza planes, desde el comienzo de su liderazgo para el momento cuando ya no esté. Su primera tarea es asegurarse de capacitar a la mejor persona posible para que lo reemplace cuando se retire.

Jesús preparó a sus discípulos casi desde el mismo momento en que los llamó, diciéndoles que no estaría siempre con ellos. Él capacitó y preparó al equipo de líderes más exitoso de todos los tiempos.

El buen líder debe inspirar, no imponer: Les he puesto el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes. Juan 13:14. La mejor manera de inspirar es convivir. Muchos líderes toman tanta distancia de su equipo, que no se dan el lugar para inspirarlos. “Los líderes comen con sus soldados”.

Además, el “reconocimiento” por parte del líder a sus colaboradores es de vital importancia. La ingratitud duele, más cuando se ha hecho un gran esfuerzo. Un buen líder debe saber decir “Gracias”.

Les rogamos que sean considerados y se muestren agradecidos con los que trabajan arduamente entre ustedes. 1 Tesalonicenses 5:12.

•Estrategia: Un líder debe preocuparse por fomentar ciertas herramientas de su carácter tales como la paciencia, vigencia y constancia, el hecho de estar actualizado y conservarse en buen estado físico y espiritual, sin malgastar los recursos y talentos dados por El Creador. Además, hacer lo que deba hacer, a pesar de las críticas que viene solo con el afán de detener sus planes.

•Conducción: Un líder debe tratar con respeto a los colegas, entendiendo que “Lo que tú haces, siempre repercute en los demás”. Esto brindará una enorme ventaja competitiva en un mundo que no se caracteriza por la consideración a otros.

La resistencia ante los problemas y circunstancias, es otro ingrediente fundamental, que logra que cuando el agua nos llegue al cuello, no nos sentemos simplemente a quejarnos, sino que más bien comencemos a nadar.

Por último, para conducir cualquier proyecto exitoso se necesita determinación, ese empuje que nos ayudará a dar pasos de fe al estar seguros que Dios nos habló —puso carga en nuestro corazón, envió hermanos, abrió y cerró puertas— en la confianza de que Dios ha de bendecir dichos pasos de fe.

@PastorEstebanF
Director del Ministerio Latino de Biblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.

Por favor escríbeme a esteban.fernandez@biblica.com Será un gusto conocerte.

Este artículo apareció por primera vez en el blog de PastorEstebanF. Siéntete libre de difundirlo citando la fuente. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

 

1 Comentario

  1. Esteban H

    Muy inspirador y retador. Tomo el reto.

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