El verdadero líder sabe agradecer: GRATITUD

Jul 4, 2016Blog0 Comentarios

El verdadero líder sabe agradecer: GRATITUD

Doy muchas gracias a Dios por este privilegio de servirlo. Como muchos de ustedes saben a lo largo de estos años El Señor ha estado abriendo puertas por todo el continente para compartir con Su Iglesia sobre el tema de liderazgo.

Aunque –como podrán imaginarse– el tema da para mucho más de una columna, trataré de compartir hoy con ustedes uno de los tantos ingredientes necesarios para ser un líder.

El hecho de que haya elegido para ustedes el ingrediente de “La Gratitud” no necesariamente resta importancia a los demás como son: La Lealtad, La Disciplina, La Vida Privada, La Tolerancia, La Flexibilidad, El Carácter, La Integridad, y otros tantos. En fin, todos son igualmente importantes.
Hoy voy a traer a consideración un requisito tantas veces olvidado por los que conducen equipos de trabajo: LA GRATITUD.

Usted no puede considerar que sea un líder cabal si no cumple con este requisito. ¿Por qué?
Porque lideramos personas, hermanos, colegas, discípulos…y todos ellos merecen que seamos agradecidos por la obra –grande o pequeña– que realizan.

No en vano, el Apóstol Pablo nos pide: hermanos, les pido que sean agradecidos…

La ingratitud duele, el Apóstol Pablo sabía muy bien de esto. La ingratitud es dolorosa, especialmente cuando viene de alguien a quien le tenemos un especial afecto. La falta de ser agradecidos, nos vuelve arrogantes. Si no agradecemos, el motivo real que hay dentro nuestro (no la excusa que damos a la gente cuando nos cuestiona la ingratitud) es que “realmente” creemos que ellos tienen la obligación de hacer las cosas bien, que ellos tienen la obligación de hacer tal o cual cosa por nosotros y que “No hacen más que cumplir con su deber”.

Las excusas que usamos pueden ser varias y diferentes, pero difíciles de creer en todos los casos. Las más usadas: “No me dí cuenta”, “no tuve tiempo”, “se me pasó”…todas ellas no son nada más que excusas.

Por el contrario de lo que pensamos, el usar estas excusas atenta directamente contra nuestro estilo de liderazgo.

Usted es líder y de un líder se espera cuidado, de un líder se espera atención y por eso mismo no puede justificar (no debe) su falta de gratitud diciendo “no me di cuenta”. Eso es precisamente lo que un líder debe hacer: darse cuenta.

Usted es líder y de un líder se espera organización, de un líder se espera tiempo de calidad y por eso mismo no puede justificar (no debe) su falta de gratitud diciendo “no tuve tiempo”. Eso es precisamente lo que un líder debe hacer: Hacerse tiempo. Usted es líder y de un líder se espera discernimiento, de un líder se espera análisis y por eso mismo no puede justificar (no debe) su falta de gratitud diciendo “no me di cuenta”. Eso es precisamente lo que un líder debe hacer: darse cuenta.

Los invito a reflexionar sobre esta cualidad, “Gratitud”, tome tiempo para ver si por falta de cuidado o de interés (aunque usted lo llame descuido o falta de tiempo) ha dejado de ser agradecido con algún colaborador que todavía está esperando un abrazo, un apretón de manos, un llamado para escuchar de usted una palabra clave: Gracias”

Si usted ha dejado de ser agradecido con algún colaborador, todavía él está esperando un abrazo, un apretón de mano, algo especial.

@PastorEstebanF
Director del Ministerio Latino de Biblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.

Por favor escríbeme a esteban.fernandez@biblica.com Será un gusto conocerte.

Este artículo apareció por primera vez en el blog de PastorEstebanF. Siéntete libre de difundirlo citando la fuente. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

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