Ser un ganador en la vida ¿logro o éxito?

Mar 2, 2016Blog0 Comentarios

Ser un ganador en la vida ¿logro o éxito?

Por naturaleza los seres humanos anhelamos el éxito, pero lo confundimos más con el logro personal que con el propósito de Dios para nuestras vidas. ¿Ganar o perder?…

A través de los años un hombre (o una mujer) puede y debe experimentar un crecimiento en varios aspectos: físico, emocional, intelectual, material y, por sobretodo, espiritual. Intuitivamente buscará el éxito durante toda su vida. Ya escucho las voces que me dirán: “pastor, el éxito es mundano. Debemos ser mansos y humildes, no buscar glorias propias”. Permítame decirles que ese pensamiento es anti-bíblico. Fuimos creados con un propósito según el plan perfecto de Dios ¡y es tener éxito! El éxito según nuestro Señor.

Lea conmigo Josué 1:7-8 “…sólo te pido que tengas valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella para nada; sólo así tendrás éxito dondequiera que vayas. Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito.” ¡Tremendo descubrimiento! ¿Seguirán las voces pensando que Dios quiere que no alcancemos éxito?

El éxito del que estoy hablando es el éxito según Dios, no según la sociedad en la que vivimos que premia el logro por sobre el propósito del Creador al ponernos sobre esta tierra. El verdadero éxito no se trata de dinero, ni de alcanzar el máximo escalafón en una compañía próspera, ni vencer a otro. No es sobrepasar a un par. Sino que el verdadero éxito es agradar a Dios cumpliendo su propósito en nuestras vidas. Se trata de asociarse a Jesucristo en la aventura más grande de la historia.

Efesios 2:10 enseña que: “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica”. Ese es el propósito que proporciona el éxito, el hacer buenas obras que ya están listas para que las llevemos a cabo. El propósito no es el logro por nuestro propio bien; es tener éxito en lo que Dios ideó para que nosotros lo hagamos. Si logramos lo que Dios quiere, somos exitosos.

Uno puede lograr muchas metas, sin embargo ser el perfecto modelo del fracaso. Hay cinco maneras de distinguir el éxito del logro personal:

Logro, gana recompensas. Éxito, trae satisfacción
Logro, gana fama. Éxito, gana respeto.
Logro, gratifica a la carne. Éxito, contenta el espíritu.
Logro, alcanza metas. Éxito, disfruta el propósito.
Logro, construye un imperio. Éxito, construye un legado.

Todo comienza con Dios
Efesios 1:11 en la versión Biblia al Día dice: “Es en Cristo que sabemos quienes somos y para qué vivimos. Mucho antes que oyéramos de Cristo, él nos vio y nos diseñó para una vida gloriosa, parte de su propósito general en el que trabaja en todo y para todos”.

Tres revelaciones son presentadas en este versículo según Rick Warren en su libroUna vida con propósito:

Primero, encontrarás tu propósito e identidad al tener una relación personal con Jesucristo.

Segundo, Dios pensó en ti mucho tiempo antes que tú o yo lo hayamos hecho en él. Lo planificó antes de que naciéramos y ¡sin nuestra participación!

Tercero, el propósito de tu vida es parte de un designio cósmico: ¡tener éxito según Dios! con alcance eterno.

¿En qué equipo está?
En la vida no hay empates, es como en el tenis: se gana o se pierde. Vivir implica participar en el juego activamente. A veces estamos en set point, otras en match point, el hecho es que cuando llegamos al último punto se define nuestra posición ¿de qué lado nos quedaremos? ¿Del perdedor o del ganador? ¿Del fracasado o del exitoso?…

Dios creó el juego de la vida con sus reglas, no es el Monopoly como algunos piensan, es el juego de dejarse llevar por su plan y alcanzar el propósito por el cual fuimos creados y tener éxito. Él es el árbitro. Nosotros somos los jugadores. Hay dos opciones, usted elige en cual de ellas se quedará. “…cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito.”

Dios quiere que todos seamos ganadores, personas con éxito. Él nos hizo para que disfrutemos del juego en esta tierra y pasemos al Salón de la Fama Eterna en el cielo. Así que no nos conformemos con el simple logro personal cuando podemos disfrutar del verdadero éxito que es en Cristo Jesús. “¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se destruye a sí mismo?” (Lucas 9:25).“Quien quiera servirme, debe seguirme; donde quiera yo esté, allí también estará mi siervo. A quien me sirva, mi Padre lo honrará”. (Juan 12:26).

Yo sé que quiero estar del lado de los ganadores exitosos. Usted, ¿de qué lado estará?

@PastorEstebanF
Director del Ministerio Latino de Biblica, y presidente del ministerio de capacitación a líderes “Nuestra Fortaleza”.

Por favor escríbeme a esteban.fernandez@biblica.com Será un gusto conocerte.

Este artículo apareció por primera vez en el blog de PastorEstebanF. Siéntete libre de difundirlo citando la fuente. Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

 

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